Refuerzo Integral: un nuevo enfoque frente a la enfermedad

       

Lejos de desdeñar cualquier ayuda, soporte o colaboración, parece interesante abrazar cualquier opción, herramienta  o consejo que nos permita abordar nuestra enfermedad y el global de nuestra existencia desde punto de vista distinto y, a su vez, lo más positivo posible. Una oportunidad especialmente apreciable se asienta en los fundamentos de lo que denominamos 'refuerzo integral'.

 

Las tendencias más modernas defienden que, nos guste o no, el cuerpo y la mente son inseparables, y que en el terreno de las enfermedades los síntomas no deben considerarse enemigos (por muy dolorosos que sean) sino compañeros que indican que algo puede estar fallando en nuestra vida. Según ello, y aunque sea realmente duro, hace falta quedarse en silencio para poder escucharles, porque el cuerpo siempre tiene razón. Un enfoque revolucionario, si se quiere, del que debemos extraer lo mejor, y del que afortunadamente disponemos de algunas claves.

       

En los avances de la medicina, se han subido importantes peldaños, apenas hace unos años, en el campo de la endocrinología. Ahora estamos entrando de lleno en el terreno de la somática. Es sólo cuestión de tiempo, según este enfoque, que los escépticos se rindan ante evidencias científicas cada vez  más incuestionables.

 

Los expertos defienden que las enfermedades tienen dos causas:

 

-          la herencia genética (hereditaria)

-          los factores ambientales y nuestros hábitos de vida

 

Lo sorprendente es que al considerar la influencia de cada uno de los factores, la influencia genética sólo representa el 25%. Además, esta influencia es bidireccional: nuestro cerebro influye en nuestra conducta, pero también nuestros pensamientos, sentimientos y acciones afectan a nuestro cerebro, sobre todo, a nivel estructural (neuronal).

 

Hoy en día se sabe que el cerebro es increíblemente plástico; cada día, a cada instante, lo vamos modificando según los pensamientos que tengamos; cada pensamiento tiene una frecuencia de energía determinada, que establece unas determinadas conexiones neuronales y que, en cierto modo, modifica nuestro cuerpo.

 

En el terreno de los desórdenes del movimiento, el cuerpo nos revela que no tenemos tanto control sobre nosotros mismos como lo que pretendemos aparentar, tanto hacia fuera como cuando miramos hacia nuestro interior.

 

 

 

   

 

 

El control y la seguridad son inseparables. Por ello, antes que nada es necesaria una aceptación de la situación real: aceptar que tenemos limitaciones, que somos imperfectos. Esto nos puede ayudar mucho: a partir de aquí, si eliminamos las apariencias y nos construimos partiendo de la verdad, sea la que sea, podremos crear cimientos fuertes sobre los que pueda crecer una verdadera confianza en nosotros mismos y en la vida.

 

En éste sentido importan:

  

-          La enfermedad y su curación, a través del enfoque de unión cuerpo-mente.

-          El crecimiento personal, abordando los problemas a los que el ser humano se tiene que enfrentar en la vida: el amor, el conflicto, la soledad,...

 

con los siguientes propósitos:

 

-          Establecer una sinergia entre la investigación científica y las metodologías alternativas y espirituales.

-          Que todas las personas que quieran puedan recibir apoyo y orientación (habitualmente por email) tanto en sus procesos de enfermedad como de crecimiento personal.

-          Que la gente tenga un espacio donde compartir sus vivencias personales relativas tanto a la enfermedad y su curación, como a su camino de crecimiento personal.