Algunas 'obligaciones'

 

Puede parecer aparentemente sencillo hablar de 'obligaciones', y lo es cuando se teoriza sobre ello. Quizás más difícil resulte el hecho de asumir importantes responsabilidades, especialmente en esos momentos en los que uno piensa que apenas puede dar ya de sí. Yo, como enfermo de DT, he vivido esa sensación en bastantes ocasiones, y he tenido que enfrentar una serie de obligaciones, siempre circunstanciales, que, con el tiempo, ha variado tanto en sus contenidos y ha sido función de mis posibilidades físicas y psicológicas.

 

Supongo que como ser humano debiera pensar, sobre todas las cosas, en lo importante de intentar cuidarme y de cuidar a los míos, entre toda una serie de obligaciones personales de otra índole que, como cada cual con aquéllas que se marca, debiera atender en mayor o menor medida.

 

En este punto quisiera compartir, aunque sea a modo de titulares, una serie de 'obligaciones' que he creído importante abordar recientemente, por si pueden servir de idea, orientación o reflexión a otras personas.  

 

Hace algunos meses decidí que debía colaborar con la ciencia todo lo que me fuese posible, habida cuenta de las líneas de investigación que existen hoy en día en relación con la DT.

 

Actualmente soy donante de cerebro (en el Banco de Tejidos para Investigación Neurológica - Facultad de Medicina, Universidad Complutense de Madrid).

 

Igualmente, y como portador de una mutación del gen DYT1, he mostrado predisposición activa hacia aquellos ensayos genéticos en los que pueda colaborar (estudios poblacionales, banco(s) de genoma(s), etc.).

 

Por otro lado, la confección de esta página es un objetivo que me marqué, como ya se ha dicho, con el fin de compartir mi vivencia y, a su vez, colaborar de este modo, siempre que se considere de interés, con cualquier asociación, institución o grupo de apoyo de nuestro mundo.

 

Finalmente, en calidad de progenitor de un hijo que puede ser igualmente portador del gen torsina (y quizás manifestar la DT), me creo en la obligación de observarle cada día y de ayudarle en su educación dentro de unos cauces absolutamente naturales. Otro tipo de tratamiento, más 'proteccionista', parece evidente que no le beneficiaría.