Consejos de Fisioterapia

Más allá de los 'trucos' que nos brinda la propia experiencia personal, es obvio que, extendido al común de las distonías y otros desórdenes del movimiento, disponemos de distintos especialistas terapéuticos que nos pueden aconsejar adecuadamente. De hecho, la ejecución disciplinada de una simple tabla de ejercicios puede paliar, por ejemplo, y como sucedió en mi caso, una dolencia lumbar bastante acusada. Para ello, y para otras sintomatologías (en concreto, un dolor torácico agudo más reciente provocado por ansiedad), he contado con la colaboración expresa de este amigo fisioterapeuta de máxima confianza.

La novedad es que, desde este mismo momento, tú también cuentas con ayuda en relación con tu sintomatología o sintomatologías concretas, visitando la sección de videos que ha coordinado de forma muy profesional contando con mi humilde colaboración.

Así, y si te parecen de interés una serie de consejos generales que pueden ayudarte a manejarte mejor en los síntomas comunes (espasticidad, dolor, ansiedad, etc.), o para obtener consejo específico en relación con tu síntoma concreto (blefarospasmo, disfonía, calambre del escribiente, tortícolis espasmódica, distonía oromandibular, etc.), dispones de ayuda especializada.

  • En esta página, eminentemente práctica, se exponen, en primer lugar, aquellos consejos que abarcan síntomas potencialmente comunes a la mayor parte de las distonías.

  • Posteriormente, se tratan de forma discreta algunas sintomatologías más específicas o distonías focales.

  • En último lugar, se te brinda la posibilidad de suscribirte directamente en distoweb, dentro de youtube, patrocinado por mi amigo fisioterapeuta (colegiado nº 3.017 del Ilustre Colegio Oficial de Fisioterapeutas de la Comunidad Valenciana, Diplomado por la Universidad de Valencia-España, y con larga experiencia en el mundo hospitalario y ambulatorio), quien te aconseja muy probablemente  sobre tu sintomatología concreta. Más abajo dispones de las más comunes.

 

 

 
Sintomatologías más generales en la Distonía

 

Espasticidad, rigidez, espasmos.  Síntomas comunes a todas las distonías, ya sean de índole generalizada o focal, se ven favorecidos por toda una serie de actividades que merece la pena poner en práctica (como se muestra inmediatamente):

 

o         Técnicas de Respiración

o         Relajación muscular de Jacobson

o         Estiramientos

 

 Técnicas de Respiración

Respiración tranquilizadora

Cuenta tranquilizadora

1.     Aspira por la nariz, de forma lenta y prolongada, llenando primero la zona inferior de los pulmones y luego la zona superior.

2.     Contén la respiración hasta contar tres.

3.     Espira lentamente  por la boca frunciendo los labios, mientras relajas los músculos de la cara, las mandíbulas, los hombros y el estómago. 

 

VER VIDEO DEMOSTRATIVO PINCHANDO EN -->   http://www.youtube.com/watch?v=XKZsG0UMD28

 

1.     Aspira por la nariz, de forma profunda y prolongada, y espira lentamente mientras pronuncias en silencio la palabra 'relax'.

2.     Cierra los ojos e imagina que tu cuerpo comienza a relajarse.

3.     Efectúa diez respiraciones suaves y naturales. Con cada espiración, cuenta hacia atrás comenzando por el 'diez'. Mientras respiras cómodamente, observa cualquier tensión que pueda producirse, tal vez en tus mandíbulas, frente o estómago. Imagina que estas tensiones se aflojan.

4.     Cuando llegues a 'uno', vuelve a abrir los ojos.         

  

Técnica de Relajación de Jacobson

  • El método de Jacobson se basa en:

1.       La concentración de la atención en un grupo muscular.

2.       La tensión de ese grupo muscular, sin dolor, y mantener la tensión entre 20 y 30 segundos.

3.       La relajación de la musculatura, prestando atención a la sensación que produce. 

  • Se puede aplicar prácticamente en todos los grupos musculares, si bien se establece un orden:

1.       Mano derecha o izquierda (luego se prosigue con la otra, y así con todos).

2.       Antebrazo y brazo derecho, deltoides.

3.       Espalda zona dorsal, zona lumbar.

4.       Cuello.

5.       Rostro. Ojos.

6.       Zona anterior del tronco y abdomen.

7.       Pie derecho.

8.       Pantorrilla derecha.

9.       Muslo derecho.

  • Es preciso proponerse disfrutar de la fase de relajación muscular, prestar una especial atención a cómo la relajación se produce, y cómo junto a ella aparece una disminución, e incluso eliminación, de la tensión psíquica.

  • Una vez finalizados los ejercicios puedes quedarte sentado unos momentos disfrutando de la sensación de relax que acompaña a su práctica, y realizar unas respiraciones tranquilas mientras tomas conciencia de tu estado de calma o de tranquilidad interior.

  • Finalmente, abre y cierra las manos con cierta intensidad, realiza un par de respiraciones más intensas y abre los ojos, dando así por finalizado el ejercicio de relajación.

  • Se recomienda realizar los ejercicios sentado, aunque también pueden realizarse tumbado, teniendo unos efectos muy similares (suele ser una postura mejor para principiantes).

 

 

Estiramientos

     El objetivo primordial de los estiramientos musculares es la adecuación del músculo, ya sea para las rutinas de la vida diaria como para la práctica deportiva (y, por propia definición, para tonificar los músculos frente a las contracciones o espasmos distónicos).  Ello se consigue por dos motivos fundamentalmente:
  • Elongación uniforme de las fibras musculares (generalmente hay unas fibras más acortadas que otras, ya sea por factores posturales, profesionales, disfunciones, etc.).
  • Conseguir mayor sintonía de la temperatura intramuscular  con respecto a la temperatura ambiental externa (de hecho es recomendable estirar más y mejor cuando hace frío).
     El estiramiento (también llamado 'stretching') ha de realizarse de una forma suave, progresiva y mantenida (sin rebotes, ya que de forma brusca se puede producir una contracción refleja del propio músculo, consiguiendo justo el efecto inverso). Existen, entre otras modalidades, las siguientes:
  • Activos: autoestiramiento (estiramiento realizado por uno mismo).
  • Pasivos: una persona se los procura a otra.
     Se debe estirar antes y después del ejercicio, ya sea frente a cualquier labor doméstica, deportiva, terapéutica, etc.

     Como regla general, el estiramiento óptimo de un músculo (o grupo muscular concreto) debe de durar alrededor de 30 segundos, con una frecuencia de 1 a 3 repeticiones como máximo.

     La tabla de estiramientos adecuada a cada actividad concreta y, en nuestro caso, a cada sintomatología específica, viene lógicamente condicionada por el grupo muscular afectado. Para más información acerca de los estiramientos que pueden ayudarte, siéntete libre de utilizar el email (más abajo) para que nuestro fisioterapeuta te responda de forma personalizada.

 

Dolores musculares. Los dolores de cualquier músculo, dadas sus propias características, han de tratarse de forma específica, al ser estructuras más irrigadas y oxigenadas que otras como, por ejemplo, los huesos, cartílagos e incluso los tendones (extremos del músculo que se insertan en el hueso). Como norma general (ya que cada caso es único y tiene su tratamiento específico), el dolor muscular suele mejorar con calor, al producirse vasodilatación y, consecuentemente, disminución de la inflamación que pueda subyacer, y del dolor.

 

Las formas de calor más accesibles y recomendables son:

 

VER VIDEO DEMOSTRATIVO SOBRE DOLOR DE ESPALDA (LUMBALGIA) PINCHANDO EN -->   http://www.youtube.com/watch?v=QCI57nD5KfM

 

 

 

Dolores articulares.  La articulación es un conjunto de elementos; no sólo está formada por huesos, sino que además comprende tendones, ligamentos, meniscos, bolsas sinoviales, etc. Por otra parte, cada articulación es única. Por ejemplo, es completamente diferente la articulación de un dedo que la del hombro, posiblemente la más compleja del cuerpo humano, al ser un complejo con varias articulaciones y mucha movilidad (la norma dice que a más movilidad, más posibilidad de movimiento antinatural, y por tanto, más riesgo de lesión). Es altamente recomendable el tratamiento específico para la articulación y para cada caso personal en concreto.

Depresión, ansiedad. Es un hecho constatable que cuerpo y mente están íntimamente relacionados. De hecho, un descenso de energía a nivel mental produce inevitablemente un bajón de energía a nivel físico.  A esto se le llama comúnmente somatización, y en los casos de ansiedad, estrés emocional o depresión pueden adoptar muy distintas caras. Hay bibliografía que defiende la teoría de que cada patología somática está directamente vinculada con un problema emocional concreto. En este punto, podemos considerar aplicaciones prácticas muy eficaces frente a cuadros de ansiedad o depresión:

 

Sintomatologías más específicas. Distonías focales. Otros desórdenes del movimiento relacionados*.

Blefarospasmo.  La recomendación para intentar controlar el espasmo brusco y mantenido que afecta principalmente al músculo orbicular es poner en práctica alguna de las técnicas de relajación  ya descritas (respiración, Jacobson). La alternativa podría ser el yoga visual, desarrollado por el doctor William H. Bates a principios del siglo XX, cuya base reside en el hecho de que muchas enfermedades oculares se deben a la atrofia por desuso de la mayoría de los músculos de los ojos; con su uso, se contribuye positivamente en la irrigación y oxigenación ocular a todos los niveles. Una sencilla pauta de ejercicios visuales podría ser la siguiente (para hacerla 1 ó 2 veces al día): 

    1.    Calentamiento ocular: realizar una fricción potente y rápida de ambas palmas de las manos, y acto seguido aplicar las palmas sobre los párpados unos segundos (los ojos han de estar cerrados).

 

    2.    Movimientos bilaterales oculares en toda la extensión posible:

    3.    Relajación ocular: propinar, con ojos cerrados, unos suaves golpeteos con los pulpejos de los dedos sobre los párpados (por ejemplo con los dedos índice).

 

 

VER VIDEO DEMOSTRATIVO SOBRE YOGA VISUAL PINCHANDO EN -->   http://www.youtube.com/watch?v=PQqXU11Whds

 

 

Distonía cervical (Tortícolis espasmódica). Frente a esta sintomatología, de típica contractura brusca, y a veces reiterada, de la musculatura cervical hacia un lado, se puede llevar a cabo un tratamiento complementario a la medicación prescrita por el médico. Así, al ser la zona cervical un complejo entramado muscular, es recomendable la utilización bilateral (por ambos lados del cuello) de calor superficial. Más allá, el objetivo primario en todo espasmo o contractura brusca es conseguir el efecto antagonista: Frente a una contracción brusca, relajación. Ése es el pilar base; a partir de ahí, la inflamación, el dolor y la postura deben mejorar paulatinamente.

Un ejercicio muy recomendable, especialmente a título preventivo, consiste en realizar un sencillo autoestiramiento cervical, con el que aumentamos la flexibilidad muscular y disminuimos el riesgo de espasmo. Como su nombre indica, este autoestiramiento es realizado por el propio paciente, y puede consistir en:

VER VIDEO DEMOSTRATIVO SOBRE AUTOESTIRAMIENTO CERVICAL EN -->   http://www.youtube.com/watch?v=TUdBxUGEvpk

 

Distonía oromandibular (Síndrome de Meige). Aunque existen diferentes variantes de esta patología, la manifestación clínica más evidente es el cierre de la boca por un espasmo (frecuentemente bilateral) de la musculatura de la articulación temporo-mandibular (comúnmente llamada 'ATM'). El complejo ATM tiene una capacidad contráctil muy elevada, por lo que el espasmo suele ser intenso. En sentido práctico, resulta altamente recomendable actuar en consonancia con el resto de síntomas clínicos ya vistos. Es decir:                                              

A título recordatorio, simplemente comentar que si en el cuadro clínico coinciden a un tiempo el blefaroespasmo y la distonía oromandibular, se habla del Síndrome de Meige.

 

Disfonía espasmódica (Distonía de laringe). Desde el punto de vista fisioterapéutico, casi habría que hablar, no de distonía de laringe, sino de distonía de las cuerdas vocales, que son las que varían su posición y estado y por ende alteran el tono y el timbre de la voz. De hecho, existe una diferenciación clara según las cuerdas realicen una 'adducción' (aproximación) o una 'abducción' (separación),  produciendo cada variante una disfunción diferente en cuanto a la afectación de la voz. 

 

La musculatura implicada en la disfonía es interna, por lo que no es abordable directamente. No obstante, sí que puede mejorarse con fisioterapia respiratoria. Al trabajar los músculos respiratorios, facilitamos el paso del aire, y consecuentemente mejoramos la vibración de las cuerdas vocales.

 

La musculatura respiratoria más importante es el binomio diafragma/abdominales; el diafragma se encarga de la inspiración, y los abdominales de la espiración.

 

Por ello, como ejercicio práctico, podemos servirnos del video de respiración relajante (ver más arriba), con ciertas modificaciones:

Podemos llevar a cabo estos ciclos durante 5-7 minutos, 1-2 veces al día.

 

También resulta efectiva en ocasiones la aplicación de calor húmedo (por ejemplo aplicar el chorro de la ducha de agua caliente, pero a temperatura agradable) a nivel de la laringe (precaución: no incidir sobre el seno de la carótida), para producir una relajación muscular de la zona implicada.

 

Calambre del Escribiente (también Distonía del músico).  En términos generales, se trata de una pérdida de control y coordinación óculo-manual o psicomotriz, que se suele manifestar a nivel del las articulaciones interfalángicas distales, si bien es cierto que puede verse afectado en muchos casos partes de la mano y antebrazo. La pérdida de control origina un movimiento compensatorio del cuerpo (suele llamárseles 'movimientos vicariantes') con el objetivo de recuperar un tanto la pérdida de control.

Dentro de todos los tratamientos posibles, las últimas tendencias apuntan hacia  ciertas  pautas de reentrenamiento sensorial, entre las que podríamos incluir, por ejemplo:

Por otro lado, y complementariamente, se puede probar la utilización de las vulgarmente conocidas 'pelotas antiestrés', con una resistencia adecuada a cada paciente, jugando individualmente con cada dedo y variando las posiciones digitales, así como la distribución de presiones sobre la pelota. De esa forma evitamos ciertos acostumbramientos posturales y animamos a una mejora en la coordinación.

Espasmo Hemifacial*. Consistente en una contracción generalizada y mantenida de los músculos de un lado de la cara, suele afectar a la ceja, párpado y boca, aunque pueden llegar a verse implicados el resto de elementos musculares faciales de dicha parte. Como en todos los casos espásticos, conviene la relajación mediante los recursos más idóneos para cada paciente. Como medida complementaria cabe considerar  la aplicación de calor húmedo sobre toda la zona afectada durante unos cuantos minutos. Así, por ejemplo, se puede enfocar, sin mucha presión y con una distancia prudencial, el chorro de agua caliente de la ducha, siempre a una temperatura agradable, sobre la zona espástica; de este modo, y tras unas cuantas sesiones de termoterapia/hidroterapia combinada, se logra paulatinamente ir paliando la contractura, y consecuentemente la inflamación y el dolor.

Enfermedad de Parkinson*. Consecuencia del desequilibro de los mediadores químicos que actúan en la transmisión del impulso nervioso (más en concreto de la dopamina), es característica, entre otras manifestaciones, por un típico temblor en estado reposo. En una primera aproximación, y en lo que a fisioterapia se refiere, pueden citarse como más relevantes los siguientes aspectos:

Así, en el terreno práctico, pueden citarse los siguientes ejercicios genéricos:

Tremor Esencial*. El tremor o temblor esencial puede afectar a prácticamente todo el cuerpo y a cualquier perfil personal (en cuanto a raza, sexo, etc.). La mayoría de estudios lo consideran un temblor de acción, es decir que se ha de dar de algún modo con el cuerpo actuando, ya sea a nivel postural contra la gravedad o en la realización de un determinado movimiento.


Nota: En todos los casos donde se produzca una espasticidad focalizada resulta conveniente consultar con el médico la posibilidad de utilizar pomadas termógenas a nivel tópico, con el objetivo de coadyuvar en la relajación (evaluando si se puede aplicar de forma segura y sin riesgo de alergias o interacción con los principios activos del resto de medicación empleada). Es obvio resaltar la importancia de entender adecuadamente el alcance de todos los consejos expuestos para las variantes distónicas, que deben de ser puestos en conocimiento de los distintos especialistas a cargo de cada caso .