Gestión del Conocimiento en los desórdenes del movimiento

 

Si digo 'dos espasmos', apenas estoy dando un dato poco concreto.

 

Si amplío diciendo 'padezco tortículis espasmódica (u otro desorden del movimiento)' puede hablarse de información.

 

Cuando digo abiertamente 'debido a la enfermedad X que sufro desde hace 10 años suelo padecer un promedio diario de dos espasmos focales, los cuales suelo paliar mediante aplicación de calor y ejercicios de relajación, etc.'  ya podemos hablar de conocimiento: hemos agregado el valor 'experiencia' a la información. Pero incluso hay más...

 

 

Al tipo o modalidad anterior de conocimiento se le denomina 'tácito' y parte del aprendizaje que proviene de información reglada (textos, etc., que conforman el conocimiento 'explícito') y, consecuentemente,  de la experiencia que ello conlleva. Ese proceso se llama internalización, y puede ubicarse finalmente en la mente de cada cual y su repositorio natural es el cerebro.

 

De alguna forma puedo promover la sociabilización  de ese conocimiento mediante la compartición de experiencias tal y como hacemos aquí, promoviendo habilidades y nuevos modelos mentales. Seguimos hablando de conocimiento tácito.

 

La conversión de ese conocimiento más íntimo en recomendaciones que alcancen la categoría de norma (imaginemos un ensayo clínico que deriva en una recomendación médica aplicable en sentido real) se llama externalización, y ese nuevo tipo de conocimiento, 'explícito'. El hecho de traducirlo en documentos, repositorios, etc. se llama combinación, y va a propiciar la posibilidad de un acceso universal que nos ayude a ejercer ese aprendizaje del que hablaba, o internalización, de ese conocimiento que transformaremos en íntimo o tácito, y del cual nos favoreceremos.   

 

El siguiente diagrama resume lo anteriormente dicho:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cada cual se maneja en unos ámbitos tales de conocimiento tales que condicionan en buena medida la calidad de su vida. De ahí la importancia de lo que se hace en muchos foros. El aprendizaje y la experiencia personal sólo es un eslabón de la cadena de conocimiento que, con toda seguridad, no se vería beneficiada en modo alguno si no promoviésemos la sociabilización del mismo con nuestros círculos más próximos.

 

De ahí que entienda una responsabilidad ese trascendental ejercicio de compartición, especialmente cuando hablamos de enfermedad o dificultades como las nuestras, y agradezca mucho a aquéllos que emplean parte de su tiempo en ayudar a los demás haciendo nuestro su conocimiento.